The New York Times pone en tela de juicio el capitalismo en Chile.

Esta mañana el medio estadounidense The New York Timespublicó su podcast diario The Daily centrado en Chile. Bajo el título de “Capitalism on Trial in Chile” (el capitalismo está en juicio en Chile), en la conversación, la abogada de derechos humanos y corresponsal del NYT Amanda Taub explica tras pasar días en nuestro país el ambiente que se vive en las manifestaciones y cómo ocurrió el estallido social desde sus inicios, con el alza de la tarifa en el Metro, analizando los orígenes de nuestro sistema económico con la influencia que tuvo Estados Unidos en el golpe de

Estado.“El problema no es la cantidad de dinero en sí”, señala en referencia al alza de 30 pesos en el Metro, lo que inicialmente dio inicio a las protestas. “Sino el sentimiento de que ya necesitaban ayuda del gobierno, y en vez de obtenerla, estaban siendo apretados aún más”.

Según explica Taub, un tema recurrente que ha escuchado cuando ha ido a reportear protestas y revoluciones alrededor del mundo,  es que éstas brotan por una pequeña alza en el precio de alguna necesidad básica, tales como comida, transporte publico o bencina.

“Algo como el incremento de la tarifa del metro…  si ya estás preocupado por las necesidades básicas y luego tienes que pagarlo múltiples veces al día, eso hace que se sienta como algo de lo que no puedes escapar”, indicó.

“(El alza en la tarifa del Metro) se convirtió como la pieza crucial de evidencia para muchos de que el gobierno no estaba trabajando para ellos, de que no estaba al tanto de sus vidas y que no estaba tratando de resolver los problemas de la gente común y corriente”, expresó. “Además hubo una serie de escándalos que involucraban corrupción o evasión de impuestos de parte de chilenos poderosos y ricos”.

“Esto no es solo de distribución de dinero, sino de legitimidad y para quién el gobierno estaba trabajando”, agrega. 

Sobre los orígenes del modelo económico de Chile, expresa Taub, se debe a los Chicago Boys, quienes – expresa – influenciaron al gobierno con lo que habían aprendido en Estados Unidos, país que veía gran potencial en el modelo neoliberalista, en donde la idea principal era que “el gobierno debía salirse del mercado”.

“Estas ideas fueron prominentes en muchas partes del mundo en aquella época. Margaret Thatcher fue influenciada por ellas en Reino Unido, y Ronald Reagon en Estados Unidos, pero ellos no llegaron al nivel de implementarlas“, expresó Taub. “Estados Unidos todavía tiene seguridad social, en Reino Unido tienen el Sistema Nacional de Salud. Pero en Chile en vez de reformas, de verdad lo implementaron completamente”.

“En 1980 escribieron e impusieron una nueva Constitución y estas ideas estuvieron entralazas en la Constitucion para realmente fijar estas reformas”, expresa.

Sobre si se logró lo que el gobierno quería con estas reformas , Taub indica que “en cierta forma sí”, puesto que la inflación bajó, la economia creció y Chile se convirtió en un país más rico que sus vecinos en latinoamerica. “Se le llamaba la historia más exitosa de latinoamerica”, indica, los economistas de libre mercado lo llamaban “el milagro chileno”.

“Y las políticas se quedaron, incluso se mantuvieron por los gobiernos siguientes, que eran de la centro izquierda”, agrega.

“Para el exterior,  parecía que el milagro chileno continuaba, pero para los chilenos, esa crecimiento de la economía venía con un asterisco”, indica Taub. “Y ese asterisco era que mientras los años pasaban, era verdad que la economía del país crecía, pero ese crecimiento era para los ricos, los de clase media y los pobres no veían mejoras en sus vidas”.

El sistema de Chile era esencialmente una exportación de Estados Unidos. Estas ideas eran tan acogidas en Estados Unidos que nuestro gobierno las exportó a todo el mundo. Y Chile tomó esas ideas y las hizo funcionar. En algunas formas funcionó, pero ahora décadas después estamos empezando a ver los resultados de ese experimento”, expresa.

“¿Es el capitalismo siempre mejor? ¿o hay un punto en que el capitalismo puede llegar demasiado lejos? Lo que está pasando en Chile es una respuesta a esa pregunta”, concluye.