El relato del detective que se unió a la tripulación rusa para combatir los incendios.

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Alejandro Montero nació y vivió en Rusia 18 años, luego llegó a Chile, para años más tarde entrar a la PDI. Hoy, debido a su conocimiento del idioma, sirve como nexo de coordinación entre el equipo de Ilyushin Il-76 y las autoridades chilenas.
La ayuda internacional que Chile ha recibido por estos días, ha sido fundamental para enfrentar la catástrofe que desataron los incendios forestales de esta temporada. Supertanker fue recibido con gran expectación, al igual que a Ilyushin Il-76, conocido coloquialmente como “El Luchín”. Ambos se transformaron, junto a los miles de brigadistas nacionales, en un símbolo del combate contra las llamas.

Las arduas e interminables jornadas no han sido fáciles, y bien lo saben los cerca de cuatro mil damnificados que hay, hasta el momento, a nivel nacional. Muchos lo perdieron todo, de ahí la importancia de frenar el explosivo avance que los siniestros han tenido.

Ante este escenario, las historias de esfuerzo comienzan a florecer. Cientos son los chilenos que han dejado sus labores cotidianas para embarcarse en la tarea de ayudar. Ayudar a compatriotas que una vez más tienen que levantarse y enfrentar con la cabeza en alto las dificultades que hoy se presentan. Sin duda que muchos relatos quedan afuera, pero hoy vale la pena presentar a Alejandro Montero Zúñiga.

En un descripción bastante simple, este hombre de 37 años es por estos días el encargado de “levantar y acostar” a la tripulación rusa que maneja el Ilyushin Il-76, es quien sirve de intérprete entre dicho equipo y las autoridades chilenas que están manejando la emergencia. Está con ellos prácticamente todo el día.

Nació en Stavropol, Rusia, y vivió en dicho país hasta los 17 años. En ese entonces, en 1996 llegó a Chile y trabajó en LAN por cuatro años, pero su sueño era otro. Postuló en dos ocasiones a la Policía de Investigaciones, la primera vez no quedó, debido a que aún no contaba con los años de residencia en el país para poder entrar a la institución.

Sus ánimos no decayeron y en el segundo intento, en el 2003 y con los cinco años de residencia, entró a la PDI. Hoy trabaja en la oficina central de Interpol, desempeñándose en el grupo de operaciones que sigue a los prófugos de la justicia que llegan al país y a los delincuentes nacionales que salen al extranjero. Además, participa en operaciones antidrogas.

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Atendiendo a la emergencia nacional y debido a las herramientas que el conocimiento de idioma le otorgan, decidió sumarse a los trabajos que el día de ayer la tripulación del Ilyushin Il-76 comenzó a realizar en la zona sur de Chile.

“Por el conocimiento del idioma, de forma inmediata, cuando aterrizó el avión me puse a disposición de la tripulación. Es una inmensa satisfacción personal para uno estar aportando para todo un pueblo, siendo chileno, y saber que las cosas que estoy haciendo, como funcionario policial y como persona, son de gran importancia. Estoy haciendo las coordinaciones entre la Onemi y la tripulación, y sin ello, sería mucho más difícil realizar la labor que están prestando”, dijo Montero a La Tercera.

En ese sentido, cuenta que por el momento no ha tenido mayores dificultades, lo que espera se mantenga por toda la estadía de la tripulación en Chile, la que según las primeras estimaciones, permanecería en territorio nacional por 100 días.

“Ellos vienen a combatir los incendios, son netamente profesionales que han combatido incendios a nivel mundial. Su vida es estar en la catástrofe, ya estuvieron acá para el 27/F, ellos saben lo que hacen, son profesionales. Llegaron y empezaron a trabajar al tiro, lo que demuestra el compromiso de Rusia con el pueblo chileno”, comentó.

Según cuenta, sólo cuando se está dentro del avión y se sobrevuela la zona afectadas por las llamas, es posible darse cuenta de la magnitud de la catástrofe, “el cielo está lleno de humo, uno piensa que son nubes pero no”. Relata que es tal el compromiso del equipo ruso con apagar los incendios que “por un momento pensé que iban a rozar las copas de los árboles”.

“Para uno quizás colaborar de esta forma es normal, pero la gente no lo ve así, lo ve como gran ayuda para poder combatir el fuego”, sostiene Montero, agregando que incluso muchos de sus amigos de Chile y de Rusia lo han llamado o escrito para comentarle lo importante de la labor que está realizando.

Lo ideal para todo este equipo es lograr terminar con los incendios que tanto sufrimiento han causado. “Ojalá lo logremos. Espero que con la unión de todos los países que están trabajando en el combate se pueda llegar a buen puerto. Ojalá que todos juntos logremos apagar los incendios y terminar con esta catástrofe porque la gente está sufriendo bastante”, enfatiza el PDI.
Inicialmente se había dicho que este “súper avión” tendría como base de operaciones La Araucanía, pero esto aún no se materializa. Como comentó Montero, un miembro de la tripulación viajó a la zona para inspeccionar las condiciones que presenta el aeropuerto donde podrían aterrizar, para luego coordinar con Onemi si es posible establecer como base un lugar distinto al Grupo 10 de la FACH.

La jornada para hoy se avecina bastante dura, pero esto no ha influido en el ánimo entusiasta del equipo.

Es importante destacar que debido a las horas de descanso que necesitaba la tribulación, luego de viajar más de 30 horas desde Rusia, las tareas de este martes comenzarán un poco más tarde, pero ya están todas las condiciones para poner continuar con lo que iniciaron la tarde de ayer.

fuente : pdi- la tercera