LA HISTORIA OCULTA DE PICHIDEGUA.

Crónicas de una historia inconclusa.

La historia se inicia con un grupo de Pichideguanos, amigos, vecinos, familias, que tenían una realidad común, la falta de una vivienda digna, eran aproximadamente un centenar de coterráneos con la idea fija de obtener su casa propia.

Hicieron muchos esfuerzos para lograr este objetivo, organizándose para realizar actividades, parte de su trabajo diario, estaban ahí, muchas veces incluso, les podía faltar para comer, pero ahí estaban ingresando dineros en su comité de vivienda para cumplir su anhelo.

Después de un largo tiempo y grandes esfuerzos lograron adquirir un terreno de manera legítima, que, pasado medio siglo, aún pueden demostrar con una serie de antecedentes que aun poseen, tales como la compraventa del terreno, vale vista que acredita el pago y otros documentos que a pesar del tiempo aun los mantienen intactos.
Efectivamente eran tiempos difíciles, dado el contexto social y político de la época, sin embargo, eran personas muy tenaces, sacrificadas que continuaron haciendo grandes esfuerzos con el único afán de conseguir su gran anhelo, una vez conseguido la propiedad, muchos de ellos habían iniciado el cierre perimetral de los sitios que se habían subdividido, otros habían logrado construir cimientos y adelantos de lo que sería su gran sueño.

Lamentablemente cometieron algunos errores, obviamente con una mirada actual, del contexto histórico del momento, se denominaron Salvador Allende, nombre del presidente de Chile de la época, quizás con el cual se identificaron porque cumplirían su gran sueño, lamentablemente en la inocencia que reinaba en familias muy pobres, muchos no sabían leer ni escribir, no había información, no sabían lo que estaba ocurriendo en las elites políticas del País en ese momento, en definitiva había un contexto total y absolutamente distinto al actual, muy pocos televisores, al igual que radios, sin redes sociales etc.
Esto detono lamentablemente en la expropiación y sacarlos por la fuerza de su propiedad, que les había costado sangre, sudor y lágrimas, sin duda hubo un aprovechamiento, producto de la efervescencia social de la época.

Eran personas humildes que sufrieron las consecuencias de uno de los periodos más negros de la historia de chile, no pertenecían a partidos políticos, eran personas comunes y corrientes con una salvedad, eran pobres y su única aspiración era tener un lugar para vivir, habían sufrido las consecuencias de una pobreza dura, muchas generaciones no habían tenido la oportunidad de vivir dignamente y los que tenían algo vivían bajo al alero de sus Padres cuyas condiciones eran muy precarias , casas de barro, piso de tierra, sin cielo, sin agua, sin luz etc. Fueron precisamente estas condiciones lo que origino que estos chilenos pobres se organizaran y coordinaran para entregar a sus familias una esperanza de vida mejor.

En esos tiempos eran personas jóvenes que lamentablemente fueron víctimas de la división, odiosidad y fragmentación de nuestro país, cuyos responsables no eran ellos, solo buscaban la concreción de sus sueños.
Aprovechándose de la fragilidad de esos tiempos y dada la efervescencia política y social fueron violentamente despojados de su propiedad, sacrificios, años de lucha, sin que nadie en esa época pudiera socorrerlos.
Eran tiempos difíciles, no era mucho lo que se podía hacer, quien osara defender causas como estas, hoy sabemos en que terminaba, sin embargo, nunca han perdido el interés de buscar justicia, hace 3 o 4 años atrás, se reunieron para organizarse a pesar de su avanzada edad, con el propósito de tener respuestas y esperar por fin la tan anhelada y larga espera en búsqueda de verdad y justicia.


Muchos de ellos ya no están entre nosotros, los que aún continúan con nosotros son adultos mayores, que siguen manteniendo intacta sus esperanzas, de una actitud deleznable de quienes estuvieron detrás y ampararon este atropello a los derechos humanos de nuestros vecinos, que aún viven con este mal recuerdo que ha traspasado generaciones y son parte de una historia inconclusa.

Con la llegada de la democracia y posteriormente, ha habido personas y autoridades que han intentado se les repare, sin lograrlo, dejándolos de parte de los gobiernos en las más completa indefensión, olvido y abandono, sin que ninguno se haya hecho cargo de este abuso.

Han pasado más de 50 años y aún esperan justicia…

ADOLFO CERON GONZALEZ